Tal vez o quizás... no lo sé.
Existe un corazón que está formado por una capa de metal, reluciente como el sol y fuerte cómo el diamante. No tiene lágrimas guardadas porque ya se han agotado. Su carne fue consumida por la amargura. Es por eso que dentro de el hay un vacío inmenso cual hoyo negro en el espacio. Allí la temperatura es tan fría que ya nada se puede sentir. Es un lugar solitario, tan sólo, que la misma Soledad decidió marcharse de allí. Aveces ese corazón causa dolor en el pecho de quien lo porta, pero no un simple dolor, no, uno fuerte y agudo. En el también se guarda mucha tristeza, por suerte su portador la pinta cada mañana con una sonrisa. Aunque no lo puedan creer, el corazón del que les hablo, carece de maldad y no le gusta las injusticias pues ya vivió muchas veces esas escenas hasta consumirse. Pocos saben que adentro hay una caja pequeña donde se guardan los más intensos deseos de amar y ser amado, donde se esconden sueños que nunca se materializaron. Tantas ganas de encontrar ese alguien especial con el que las palabras estén de sobra... Allí se esconde una pasión que nunca se ha podido desbordar, unos besos tan dulces como la misma miel y tan adictivos... Quien diría que dentro de ese corazón se puede guardar tantas ansias de un simple mortal con corazón de carne que le devuelva la vida. ¿Cómo saber sí existe alguien así? Y... si existe,¿donde está? Y, ¿como saber que es él? Quizás al mirar por la ventana de sus ojos podría aquel corazón identificar esa alma tan esperada. Nadie sabe, si con su llegada, con el solo hecho de estar cerca uno del otro, el corazón de metal vuelva a renacer y quizás... y... porque no? Florecer también. Pero... y si nunca llega? Y si esta espera se convierte en infinita y agonizante? Y si tú, triste corazón de metal eres la máxima evolución de aquel miserable corazón que murió de tantas decepciones? Y si este es el final? Pero no.... quizás no. Tal ves hay esperanzas. Pueda que él esté cerca. Quizás no ha llegado el momento exacto. Pueda que llegue ese día donde por fin seas libre. No hay porque rendirse sin pelear. Al final de todo, que sea lo que deba ser, que lleguen las dificultades que tengan que llegar, pero no te impacientes corazón de metal, no dejes de producir esos sueños. No pierdas la confianza de un mañana mejor. La vida es incierta, pero si hay vida, aún hay esperanza y cualquier cosa puede acontecer... en cualquier momento un sueño puede hacerse realidad. Por: Sweet Nath.
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