Quise ser un ada y volar muy alto.

Quise ser un ada y volar muy alto. 
Elevé mis grandes alas imaginarias 
y las comencé a batir, pero mis pies 
no pudieron despegarse del suelo.

Subí a un lugar alto y me lancé 
con la esperanza de que mis alas 
quisieran funcionar, 
pero mi rostro chocó de 
golpe con el pavimento. 

Así que decidí agregarle un poquito mas de fe. 
Y sentí que volaba, 
construí un hermoso castillo en el aire, 
visualicé mi vida dentro de ese castillo y soñé... 
soñé con aquel príncipe encantado 
que con su mirada profunda conquistó mi corazón. 

Me vi tomada de su mano, 
me vi abrazada a su pecho, 
me vi feliz y sonriente. 

Pero abrí mis ojos...
Mis pies nunca se habían movido del suelo, 
mis heridas seguían sangrantes. 
Mis lagrimas rodaban hasta mi corazón.

Deseos que se han convertido en suspiros...
Anhelos infinitos de un amor de fantasía.

Un beso largo y dulce, una mirada profunda,
que nunca se materializó.

Un rostro confuso, una voz sin sonido alguno.


Para un príncipe encantado. 
Por: Sweet Nath.

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