Ella ya no cree en el amor.
Ella ya no cree en el amor.
Así es, ella... la que disfrutaba comunicarse a través de cartas,
esa que amaba las flores y se perdía observando lo infinito del cielo.
La misma que amaba con alma y corazón,
con la fuerza más loca y apasionada que pudiera existir.
Esa que sacrificaba todo por alegrar y complacer a su amado,
es aquella que todo lo llenaba con su sonrisa.
Esa que se vestía hermosa para alegrar tus ojos.
Sí, es ella, es esa que creía en cuentos de hadas,
la que pintaba su mundo color rosa, o de arcoíris si así el lo querías,
la que lo deseaba más que a nada en el mundo.
El amor dentro de ella murió.
En verdad murió?
O quizás, lo mataron.
La condenaron a vivir en su mundo,
la encerraron allí y olvidaron que dentro de ella
había un corazón apasionado.
La hicieron olvidar como era estar vivo,
que se sentía al respirar.
Ella olvidó hasta la sensación de caminar
acompañada por la luz de la luna.
Ella ya no sabe que sobre su cabeza
brilla un manto de millones de estrellas.
La risa se le perdió y ella no recuerda dónde.
Su alma anhela el calor de un abrazo verdadero
y la tibieza de un beso.
Su cuerpo parece seguir igual,
pero por dentro ya nada hay.
Ella ya no vive.
Ella ya no sueña.
Simplemente se esfumó aferrada al recuerdo de un espejismo.
Por: Sweet Nath.
Comentarios
Publicar un comentario